Proyecto Life Sarmiento o cómo reducir la emisión de CO2 de los residuos de poda

 Publicado el Por Alfredo López

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Dos empresas, Eurovértice y Microgaia Biotech, con sede en el Parque Científico de Murcia, dependiente del Instituto de Fomento de Murcia, han desarrollado una metodología innovadora en Europa, que facilita el acceso de los viticultores a la economía circular y aumenta la sostenibilidad medioambiental.

El procedimiento diseñado puede llegar a reducir hasta un 98% la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera, al evitarse la quema de residuos de poda y transformarlo en un compost o abono natural.

Esta iniciativa conjunta de la Región de Murcia, en consorcio entre empresas y viticultores, lleva ya dos años en marcha y es fruto de la aplicación de la I+D+i en campos de viñedos de la Denominación de Origen Bullas, dentro del proyecto europeo “Life Sarmiento”, compuesto en su totalidad por socios de esta Comunidad, que han unido su talento e inquietud por el cuidado del medio ambiente.

Además de Eurovértice, experta en financiación europea, y Microgaia, del sector de biotecnología, se cuenta desde el inicio con un tercer socio implicado, la cooperativa Bodegas del Rosario. A ellos se han ido sumando como colaboradores las Bodegas Carrascalejo, Lavia y Monastrell, también dentro de esta D.O., que participan aportando sus residuos de poda.

Para los promotores de este consorcio, la unión de todas estas empresas ha hecho posible aportar una solución eficiente, que será ejemplo de buenas prácticas para el resto de viticultores europeos. Además, “este logro nos permitirá avanzar con mayor efectividad hacia una economía más sostenible en la Región de Murcia, con un sector agrícola que podrá reutilizar sus residuos”, según indicó el director del Instituto de Fomento, Joaquín Gómez.

La intención es que las buenas prácticas desarrolladas por este grupo en la D.O. Bullas, se extiendan a otras como zonas vitivinícolas con D.O., como Jumilla y Yecla.

Después se pretende ampliar a sus homólogas en el resto de España y Europa para ir mejorando la sostenibilidad climática, mediante el uso de nuevos procedimientos de utilización del suelo, cerrando el círculo de la viña con la recuperación de las cepas como abono ecológico.

El proyecto europeo “Life Sarmiento”, en marcha desde otoño de 2016, se desarrollará hasta 2020, y cuenta con un 60% de financiación de la Unión Europea, a través del Programa Life para el Medio Ambiente, siendo el resto es aportado por las empresas investigadoras.

Desarrollo del proyecto

El campo de experimentación está formado por unas 314 hectáreas de viñedo de la D.O. Bullas, y su objetivo es alcanzar 1.500 has, incorporando parcelas de las otras DD.OO. de la Región de Murcia. Ahora reciben tratamiento unas 600 toneladas de sarmientos, con los que se han producido unos 22.000 kilogramos de sustrato orgánico.

Los residuos de poda de la vid, aportados por los 70 agricultores de las bodegas participantes en el proyecto, son triturados en puntos de acopio intermedios, a fin de evitar que su transporte enteros eleve las emisiones de CO2.

El material obtenido en esta fase es trasladado a un área de transformación y el compostaje se lleva a cabo con inoculación de microorganismos específicos. El abono biológico resultante queda listo para su uso como fertilizante en el suelo de viñedos o como sustrato para huertos urbanos o semilleros.

Esta iniciativa se enmarca dentro de la Estrategia de Economía Circular de la Región de Murcia, puesta en marcha por el Gobierno regional.

El proyecto europeo “Life Sarmiento” planteó este desafío al equipo de empresas y bodegueras de la Región de Murcia, con el fin de desarrollar una “hoja de ruta” para los viticultores, europeos, que permita combatir la práctica usada en el continente de quemar los sarmientos en la plantación agrícola, tras la vendimia, por el alto grado de contaminación ambiental que ocasiona.

Asimismo, también retó al consorcio a recuperar los propios residuos agrícolas como abono ecológico para cerrar el círculo de la viña, que va desde su uso, valorización del residuo y manejo, hasta su reutilización en campo.

La propuesta partió del hecho de que esta práctica es la causante de que sólo en la Región se produzcan unas 71.000 toneladas de CO2 cada año, emitidos a la atmósfera, cifra que sube hasta los 6,5 millones de toneladas al hablar de toda Europa, además del riesgo añadido de incendio en áreas forestales próximas.

También ante el hábito de la compra de abonos de síntesis, frente a una búsqueda de enmiendas sostenibles dentro del entorno de la producción vitivinícola.

Sostenibilidad

La solución aportada por el consorcio consiste en un proceso de trabajo novedoso y sostenible que establece cómo tratar el sarmiento para, mediante un proceso de transformación, convertirlo en un compost ecológico y recuperarlo para su aplicación como abono en la misma tierra de cultivo de donde fue extraído.

Siguiendo esta metodología, se reducen casi todas las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, se mejoran las características del suelo agrícola para facilitar su adaptación al cambio climático, y se cierra el ciclo.

“El sistema es fácil de implantar por las bodegas y cooperativas, logrando mejorar la calidad del suelo de forma progresiva y dejando de depender de fertilizantes de síntesis. Este retorno de materia orgánica estable al suelo va fijando carbono orgánico en el mismo, mejorando su estructura fisicoquímica, su diversidad biológica y su capacidad de retención de agua y nutrientes”, según indicó Cristóbal Sánchez, director de Microgaia Biotech.

La metodología novedosa comienza con la gestión de los residuos de la poda que aportan más de 70 viticultores socios de las cooperativas y bodegas participantes en la iniciativa.

Los sarmientos son triturados en puntos de acopio intermedios para evitar las elevadas emisiones de CO2 que supondría su transporte enteros, dada su baja densidad. A continuación, la materia se lleva a un área de transformación.

La biooxidación de los residuos en compost se realiza mediante un innovador proceso de tratamiento con microorganismos inoculados de forma estable para obtener una enmienda orgánica con capacidades biofertilizantes y bioestimulantes.

El protocolo de compostaje dirigido, con inoculación de microorganismos específicos, está patentado por Microgaia. El abono biológico resultante queda listo para su uso como fertilizante en el suelo de viñedos o como sustrato para huertos urbanos o semilleros.

El proyecto europeo Life Sarmiento se constituyó en 2016 por los socios Microgaia –empresa de biotecnología, coordinador y líder del proyecto, cuenta con más de una década en investigación y desarrollo de bioproductos funcionales para la agricultura-, Eurovértice, consultora especializada en financiación europea, asume la comunicación, apoyo a la gestión y evaluación de resultados, y la Cooperativa Bodegas del Rosario, la bodega de mayor tamaño y producción de la D.O Bullas, que es la responsable de la implantación del sistema de gestión de los sarmientos.

Desde la campaña 2017/18, se cuenta también con la colaboración de las Bodegas Carrascalejo, Lavia y Monastrell, que al igual que la del Rosario, están en la D.O. Bullas, y participan aportando sus residuos de poda.


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