Personas y máquinas que imprimen valor

 Publicado el Por Etygraf

Tópico(s): Packaging del vino

 (photo: )

El mundo del envase es fascinante, y todo el proceso que se lleva a cabo en Etygraf es muestra de ello. Se trata de una empresa de producción de etiquetas autoadhesivas ubicada en Sueca (Valencia), en la que como ellos afirman ‘se imprime valor y se sirve diferencia’. En 2018 Etygraf apostó por invertir en dos tipos de máquinas: Por una parte, una máquina destinada para todo tipo de acabados, especialmente destinada al sector de la enología, licor y cava. Es la máquina Digicon 3 de la firma AB Graphic. ‘Con ella somos capaces de poder fabricar una etiqueta que lleve dos tintas flexográficas, lámina de estampación, relieve de golpe seco, barniz serigráfico, plastificado y troquelado’, afirma Jorge Baldoví, director comercial de Etygraf. Estas implementaciones suponen nuevos objetivos para el año 2019. ‘Pensamos que va a ser un año exigente, la situación en el mercado cada vez es más competitiva, los márgenes están más ajustados’.

La importancia de la marca

La diferenciación es lo que permite a una marca sobrevivir. La etiqueta contribuye de una manera directa y notable a la diferenciación del producto y por lo tanto a generar un valor añadido del mismo. Baldoví tiene una postura muy clara al respecto: “Siempre hemos tenido muy presente que la primera venta, o la primera compra por parte del consumidor final de un determinado producto, viene en gran parte motivada por su packaging, por la apariencia con la que el consumidor percibe este producto”. Esta apariencia en gran medida se la proporciona la etiqueta. La etiqueta asimismo, debe ser capaz de poder transmitir al consumidor, posible comprador de ese producto, la esencia de ese producto.

Etygraf no solo tiene una maquinaria que brinda total precisión, también cuenta con  un equipo humano responsable de todas las etiquetas que salen de la fábrica. En Etygraf se da una importancia muy grande a la gestión de los recursos humanos de la empresa. En Etygraf tienen un programa formación perfectamente organizado por sus coordinadores y responsables de departamentos en el que se especifica claramente una serie de sesiones mensuales con cada uno de los gaps o células de trabajo dentro de la estructura de Etygraf, tanto en el departamento de producción, como en el de preimpresión, o en el departamento administrativo y comercial.

Fruto de estas sesiones de formación, se genera un proceso de mejora continua, en el que cada uno de los miembros de la empresa se ven perfectamente involucrados y tenidos en cuenta. Lógicamente, un empleado se va a sentir mucho más motivado cuando se le pregunte y se le reclame la aportación de mejoras en su puesto de trabajo, en su proceso productivo. “¿Y por qué lo hacemos así? Pues por una sencilla razón. Muchas veces los directivos caemos en la tentación de querer imponer nuestras ideas, nuestros procedimientos, nuestras maneras de trabajar… en todos y cada uno de los puestos de nuestra empresa”.

Etygraf, una empresa muy familiar y tradicional en su origen (su andadura comenzó en 1981), pero con mirada vanguardista en sus procesos tanto técnicos como humanos. Con un equipo que es capaz de llevar a cabo su trabajo de la forma más óptima posible con el fin de cumplir el propósito de Etygraf: “imprimir valor y servir diferencia”.

Más información en www.etygraf.com


Tenga presente nuestras Condiciones de uso y si utiliza esta información recuerde citar siempre www.sevi.net y La Semana Vitivinícola como fuente.

0 Respuestas(s) a “Personas y máquinas que imprimen valor”

Comentarios disponibles para usuarios registrados