Enólogo del año en R. Checa. Vinař Roku 2016

 Publicado el Por John Umberto Salvi

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Este concurso, totalmente consolidado como el más respetado, auténtico, honesto y prestigioso entre los concursos de vino en la República Checa, cumple 14 ediciones y está dirigido a vinos checos y de la región de Moravia. No es un concurso internacional de vinos. El objetivo de la competición es designar al mejor productor, no por uno solo de sus vinos, sino por varios de ellos. Para hacerlo, el productor debe remitir al menos seis vinos (puede presentar tantos como desee). Solo sus seis vinos mejor puntuados son tenidos en cuenta. Además, debe presentar vino en al menos tres de las siete categorías (blanco seco, semiseco, semidulce, dulce, rosado, tinto y espumoso).

Fueron tres días de cata preliminar y este año se presentaron alrededor de 600 vinos. Los ocho productores cuyos seis vinos mejores juntos lograron las puntuaciones más elevadas pasaron a la final. Por tanto, en la final se cataron 48 vinos (seis vinos de ocho productores).

Durante nueve años he llevado a un pequeño grupo de Master of Wine para actuar como jurados en el concurso. Este año lo integramos yo mismo, junto con Liam Steevenson, Emma Symington, Annette Scarfe, Lenka Sedláčkova (primer Master of Wine de Chequia) y Elsie Pells (Cape Wine Master). El jurado final estuvo compuesto por 10 jueces, los antes citados y cuatro especialistas checos más: Ivo Dvořák, Klára Kollárova, Michal Šetka y Josef Valihrach (ganador del concurso en dos ocasiones consecutivas).

La cata final se desarrolló en condiciones excelentes. Buena iluminación, paredes blancas, amplios ventanales sobre un soleado jardín, y en una sala fresca, ventilada y espaciosa. El lugar era la Residencia Villa Grébovka, una hermosa mansión situada en los magníficos jardines sobre el río, en el corazón mismo de Praga. Catamos en mesas separadas, con Ivo Dvořák como coordinador. Dispusimos de escupideras, buenas copas (3), galletas saladas, servilletas de papel, mantelería blanca y agua mineral.

Se utilizaron las fichas de cata de la OIV/UIO, con notas en base a 100, e introdujimos las puntuaciones directamente en tabletas electrónicas. Este año todo transcurrió con eficacia, con una pausa en la que tomar la tradicional tosta llamada en checo chlebíčky. La cata de los 48 vinos nos llevó tres horas, pero este año además catamos para determinar el mejor blanco y el mejor vino y tuvimos tres vinos por juez (los tres vinos con las puntuaciones más elevadas de entre los 600 vinos a concurso).

En los últimos años, Petr Marek y Hana Marková, propietarios y responsables del concurso y que provocan al resto de concursos competidores con el lema “el concurso en el que las medallas nos e pueden comprar”, han introducido en el programa ponencias a cargo de Master of Wine. Las de este año fueron:

“Las mujeres en el vino”, por Emma Symington y Lenka Sedláčková.

“Vinos de Inglaterra”, por Liam Steevenson.

“New Zealand no es solo Marlborough”, por Liam Steevenson.

“Vignerons Independants de France”, por John Salvi.

“Mi camino para ser Master of Wine”, por Lenka Sedláčková.

Estas charlas están siendo un éxito año tras año y estoy convencido de que continuarán.

El programa social fue cómodo, pero suficiente. A nuestra llegada todos disfrutamos de una buena cena en el restaurante francés Obecni Dum.

Al día siguiente se celebró el concurso de cata, después de una sesión de fotos con el jurado. A la cata le siguió una comida ligera en el restaurante del Pabellón Grébovka. Esa noche se celebraron dos de las ponencias y catas guiadas antes señaladas. Elis Pells y yo participamos en la de “Mujeres en el vino” y luego fuimos a buscar un escalope vienés con un pastel de manzana de postre para cenar.

 

El día siguiente lo tuvimos libre. Klára Kollárová nos llevó a Liam Steevenson y a mí a Moravia, donde visitamos la bodega Pavel Springer. Hace un magnífico Pinot Noir y pudimos catar toda la gama de sus vinos. Me marche en el cielo con dos botellas de su vino Slivovitz, de lo mejor en la República Checa. Luego pasamos la noche en la pensión de Vinařství Žižkov Nezávislí ČR donde pronuncié mi ponencia y luego tuvimos una cena deliciosa. A la mañana siguiente visitamos las dos bodegas de Georgios Ilias y de Jaromír Gala. Almorzamos con Gala antes de volver a Praga para la cena de gala (valga la redundancia no buscada). Los otros jueces tomaron una comida típica de la República Checa y visitaron la Bodega Salabka, una bodega soberbia y moderna con buenos vinos, un enólogo apasionado, Tomáš Osička, y un restaurante gastronómico con vistas a los viñedos.

La cena de gala fue un gran espectáculo. Más de 300 invitados en el espléndido Palacio Zofin. La ceremonia se celebró en el Gran Salón. Hubo música, con un pianista que cantaba en un inglés incomprensible con un pésimo gusto, una presentadora de gran verbo y el mismo Ministro de Agricultura. Uno por uno, se fueron anunciando los ganadores por parte de los Masters of Wine y para mi asombro y emoción, me hicieron un pequeño homenaje de agradecimiento por haber contribuido a que un equipo de Master of Wine participe en el concurso durante los últimos ocho años.

A las presentaciones le siguió una breve rueda de prensa en la que tuve la ocasión de animar a los enólogos checos a seguir en el camino de la mejora de la calidad en el que están. Como prueba, ninguno de los 48 vinos en la final recibió menos de 82 puntos sobre 100, el nivel de una medalla de plata en muchos los concursos internacionales.

La cita fue un torbellino social, con un buffet y una gran cata de los 600 vinos presentados a concurso este año. Pudimos hablar con todos los productores, incluso con el ministro de Agricultura. Luego, nuestro chófer nos llevó al hotel a las 23.30. La fiesta se había terminado.

Yo me quedé un día más para llevar a cabo una visita técnica con la gente de la Bodega Salabka y una cena “post mortem” con Petr y Hana y mi escalope vienés favorito.

Petr Marek y Hana Markova son una pareja genial. Petr es muy tímido y aun así, con la ayuda de Hana, que es una organizadora nata y la dama más agradable, se las arregla para organizar todo el concurso con eficacia. El programa se lleva al minuto, los eventos están bien organizados, la comida es buena, la hospitalidad fue cálida y generosa y todo el concurso fue una delicia. Gracias Petr y Hana, yo ya estoy esperando que llegue Vinař Roku 2017.

Los ganadores del concurso Enólogo del Año 2016 fueron:

1. Zámecké vinařství Bzenec

2. Vinařství Volařík

3. Vinné sklepy Valtice

 

Campeón de vinos tintos: Štěpán Maňák

Campeón de vinos blancos: Vinařství Spielberg

 

Más información y resultados completos en la web: www.vinarroku.cz

Traducción: Vicent Escamilla.


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