La revolución del vino en Castilla-La Mancha ha tenido lugar en el siglo XXI

 Publicado el Por Joaquín Parra

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Hace poco se ha hecho viral un video haciendo burla de los catadores de vino, a los que intentan expresar los matices que se encuentran en este producto. Este “humorista” hace un repaso a lo que entiendo para él es el vino y sus profesionales, sin mostrar pudor alguno, no sale del “vino con gaseosa”. Sin darme por aludido, he de decir que sentido del humor no le falta, pero demuestra que el desconocimiento en el vino es mayor que sus dotes humorísticas.

Saco este tema a colación porque probablemente hace 18 años me hubiera hecho mucha más gracia, precisamente cuando no sabía nada de vino, aunque por suerte, sabía que era saludable y que en las comidas era, y sigue siendo, sagrado.

18 años en el sector dan para mucho, aunque realmente es un grano de arena en el desierto de un producto que lleva más de 8.000 años elaborándose. Sí que puedo decir que en estos 18 años he vivido la mayor revolución que ha tenido el sector en la historia de nuestra región, Castilla-La Mancha.

Intentaré resumir lo que daría para un libro. En la OCM (Organización Común del Mercado) de 1999 se da paso a los grandes cambios en el sector, sobre todo, como digo para nuestra región. Comienza el primer gran plan de reestructuración del viñedo, lo que ha hecho que nuestros paisajes cambien y se llenen de “palos y alambre”.

Se comienza a transformar el cultivo y de la cepa en vaso pasamos a la espaldera. Con esto, las vendimias ya, ni por asomo, son lo mismo. Mucha máquina, remolques cada vez mayores y menos gente para vendimiar. Los de mi generación y generaciones anteriores sabemos a lo que nos referimos cuando hablamos de la vendimia… Probablemente venía más gente al pueblo que en la feria.

Con respecto a fechas, se comenzaba pasada la primera semana de septiembre llegando en algunos casos a Los Santos. Y no, esto no es cosa del cambio climático, es por la diversificación en variedades de uva plantada.

Otro de los grandes cambios se recoge en una norma que probablemente ocupe menos de un folio… la que prohíbe la mezcla de vinos blancos con tintos (obviamente para hacer vinos tintos). Esto hace que en las cosechas de 1999, 2000 y 2001 (principalmente) se disparen los precios de la uva tinta en nuestra tierra (y en el resto), superando en algunos casos las 200 ptas/kg. Recuerdo hacer compras de vino Cabernet Sauvignon a 1.700 ptas el hectógrado… es decir, algo más de 10 €/hgdo.

Muchos firmarían que hoy, 16 años después, se mantuviera a 4 euros por hectogrado. Por supuesto, cambia el “color” en el cultivo, pasando de una hegemonía absoluta de la uva blanca Airén, de la que se han perdido más de 122.000 hectáreas que han ido a otras variedades que en su momento se llamaron “mejorantes” y que han internacionalizado nuestros vinos.

El cambio en el cultivo también ha obligado al cambio en las bodegas. Jamás en la historia del vino hubo una actualización en medios técnicos como los surgidos en estos últimos 18 años. Sustitución generalizada de los depósitos de hormigón por acero inoxidable. Curiosamente ahora en Francia vuelven al hormigón para los vinos de calidad. Mejora en todos los procesos, desde la recepción de la uva, hasta la línea de embotellado. Comienza a ser habitual ver naves de barricas en las bodegas, la madera comienza a abrirse paso, también las embotelladoras.

En muchos casos necesarios y, en otros, frutos del “poyaque” (pues ya que nos metemos en inversiones de depósitos, vamos a poner una embotelladora, a abrir una tienda o a sobredimensionar las necesidades de la sala de barricas…, por si acaso). He visto casos sangrantes como el de una cooperativa que vendía poco más de 3.000 botellas/año y puso una embotelladora. Esto no es lo peor. Lo peor es que ni por asomo se planteaban la posibilidad de tener un equipo comercial. “Mi vino es muy bueno, ya verás como vienen a comprarlo y nos lo quitan de las manos”, llegué a oír.

A nivel técnico-humano, una generación de enólogos preparados comenzó a ocupar los laboratorios de las bodegas. Por fin muchos se dan cuenta de la necesidad de contar con un profesional para elaborar los vinos. Para esto, para la contratación de técnicos también hubo una importante partida de subvenciones, que también dieron para comenzar con la comercialización de los vinos y la promoción.

Creación de nuevas denominaciones de origen, pagos vitícolas, Vinos de la Tierra de Castilla, la fallida Fundación Castilla-La Mancha Tierra de Viñedos, la región con más hectáreas de viñedo ecológico del mundo... y más.

Visto de esta forma tan resumida, hablamos de cambios en el campo, modernización de las plantaciones, mecanización y diversificación de las variedades. Remozamiento completo de las instalaciones en las bodegas, capital humano para gestionar la parte técnica y también, incremento constante en la venta de vino embotellado, sobre todo a nivel internacional, aunque sigue siendo una parte ínfima del total de hectolitros elaborados.

Quien lea este resumen y no sepa nada del vino podrá pensar que nuestros viticultores son privilegiados y muy ricos. Nada más lejos de la realidad. Seguimos teniendo los mismos problemas que hace 18, 40 u 80 años. Seguimos con la idea de que hay que producir mucho para que el viñedo sea rentable. Seguimos sin tener una estrategia clara de comercialización. Seguimos dependiendo (a nivel general) de los compradores que, según el año y la producción en otros países, pagan la uva. No somos capaces de fijar nuestros precios atendiendo a los costes de producción. No se premia al que lo hace bien, aunque este año las cooperativas más grandes de La Mancha van a implantar un sistema de control para pagar la uva por calidad. Veremos si luego los gestores son capaces de defender esto con mejores precios en el mercado.

No se nos debe olvidar que nosotros hemos mejorado, pero la competencia también.

Por último, para quien quera reflexionar sobre unos datos: España supera en 200.000 y 300.000 hectáreas de viñedo a Francia e Italia con producciones similares. ¿Tiene España/Castilla-La Mancha un problema de superproducción? ¿Es Castilla-La Mancha responsable de los excedentes de vino en el mundo? No, lo que seguimos teniendo es un grave problema de comercialización (y no me refiero a la venta a graneles).

 Francia es el primer país comprador de vino español. Lo compran a granel, lo embotellan y lo comercializan. Es decir, nuestros vecinos venden su vino y parte del nuestro multiplicando el precio de compra.

Otro dato, que para muchos es desconocido pero que tiene mucha importancia, es que China supera ya en hectáreas plantadas a Francia con 830.000 hectáreas, convirtiéndose en la 2ª mayor plantación de viñedo del mundo después de España. Ya veremos si cuando todo entre en producción no hay países que optan por comprar ese vino a granel en lugar del nuestro.

Mis mejores deseos para todo el sector, sobre todo a los que más trabajan y menos reconocimientos tienen, los viticultores, mis paisanos.


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