Antes porque había poco, y ahora porque hay mucho

 Publicado el Por

Mientras las cervezas mantienen su escala alcista en los niveles de consumo nacional, el vino sigue su particular Vía Crucis de unas tasas que nos sitúan en el furgón de cola de los países productores y muy por detrás de otros, que aun no siéndolo, demuestran tener mucha más cultura, o al menos interés, por el vino que nosotros.
Considerando los datos de consumo en los hogares, únicas estadísticas disponibles, podemos ver el vaso medio lleno y defender que los incrementos que han experimentado, en septiembre, los vinos con indicación de calidad (7,04%), el de otros vinos (8,30%) o el de bebidas elaboradas con vino (14,43%); son una excelente noticia. Lo malo es que esa alegría dura lo que tardamos en analizar los datos interanuales y comprobar que el consumo en los hogares ha descendido en todas las categorías, excepto la de bebidas elaboradas a base de vino.
Sabemos, y para eso no hacen falta estadísticas, ni caros informes de prestigiosas consultoras, que el consumo de vino en España está en franca retirada. Que el sector no acaba de encontrar acomodo en los hábitos de consumo de la sociedad del siglo XXI, y que todo lo que se ha hecho hasta ahora no ha dado los resultados esperados. No hemos encontrado la forma de llegar a los jóvenes y mantenemos un lenguaje y unos canales de comunicación que rechazan o, en el mejor de los casos, les son extraños.


Tenga presente nuestras Condiciones de uso y si utiliza esta información recuerde citar siempre www.sevi.net y La Semana Vitivinícola como fuente.

0 Respuestas(s) a “Antes porque había poco, y ahora porque hay mucho”

Comentarios disponibles para usuarios registrados