Exitoso primer Encuentro Internacional del Vino de Benlloch (Castellón)

 Publicado el Por Vicent Escamilla

La localidad castellonense de Benlloch ha sabido reimpulsar su recuperada Fiesta de la Vendimia, complementándola con la primera edición del Encuentro Internacional del Vino de Benlloch (Benlloch International Wine Meeting, BIWM). Ambas citas se celebraron del 1 al 3 de noviembre, con gran éxito de público y en el que los protagonistas fueron los vinos de Castellón, pero también los de algunas de las principales regiones vitivinícolas de Portugal, país invitado en esta ocasión. Una iniciativa que puede consolidarse en el calendario vitivinícola de la Comunitat Valenciana y que sirvió también de escenario para conmemorar el 30º aniversario de Aula Vinícola.
Los actos comenzaron el 1 de noviembre, con la inauguración fotográfica sobre el Portugal vinícola, en la Nova Sala de Cultura de Benlloch. Allí fuimos citados para participar en una amplia cata de vinos portugueses, que fueron presentados y explicados por sus enólogos, por el director de Aula Vinícola, Joan C. Martí; y por el importador Ricardo Paulo (O Lusitano).
Bodegueros y especialistas británicos, franceses, alemanes e italianos, junto con prensa especializada y alumnos de Aula Vinícola realizamos un recorrido por las regiones del Dao, del Douro, Setúbal, Porto y Madeira.
Abrieron la cata los vinos de Casa de Cello (Dao), con Vegia 2008, un coupage de Tinta Roriz (Tempranillo), Touriga Nacional y Tinta Amarela, con buena estructura tánica pese a carecer de paso por madera. Elevada acidez (suelos graníticos pobres) y con ligeras notas mentoladas. A continuación subimos un escalón con Quinta da Vegia 2010 (Tinta Roriz y Touriga Nacional). Un vino brillante a la vista, fruta (fresa ácida), mineral en nariz. Al mover la copa encontramos algo de fruta más madura, casi compota, notas florales, ligeramente balsámico. Taninos muy suaves y, de nuevo, nada de madera en su crianza. Le siguió el Quinta da Vegia Reserva 2005, con una crianza muy corta en madera (cinco meses de barrica). Mantenía un color muy joven. Más complejo que los anteriores: fruta madura, compota, especias dulces, nuez moscada, madera noble, tabaco ligero. Notas lácticas (yogur). Tanino elegante y una acidez menos marcada que los anteriores. Largo, con recuerdos de regalices.
Luego fuimos un poco más al norte, a la región del Douro, de la mano de los vinos de Alves de Sousa y empezamos por un blanco, el Branco da Gaivosa 2011 (Malvasía Fina, Gouveio y Arinto, de viñas de más de 60 años). Color ligero, pajizo. En nariz flores y frutas blancas (albaricoque maduro), agradables maderas, fresco. Con cuerpo y con una acidez muy controlada. Pasamos a continuación al tinto Caldas Reserva Tinto 2010 (Tinta Roriz, Touriga Nacional y Tinta Barroca a partes iguales). Gran extracción de color, glicérico. Frutos del bosque, algo de flor (rosa) y especias, compota ligera y notas amieladas y de caramelo. Complejo. Tanino presente pero maduro y buena acidez. Le siguió el gran vino Abandonado 2009, procedente de vides de una parcela que hasta hace poco, como su nombre indica estaba abandonada (Tinta Amarela, Touriga Franca, Touriga Nacional y otras). Como curiosidad, indicar que parte de su crianza se realiza en roble portugués. Vino muy complejo. Gustó mucho. Intenso de color. Nariz mineral, especiada. Ciruelas maduras y un ligero punto floral (rosas viejas). Madera noble y ligeros balsámicos (eucaliptos y regaliz dulce). Acidez equilibrada y tanino presente pero amable. Muy largo.
Antes del descanso, aún tuvimos tiempo de probar dos moscateles de la Península de Setúbal, del productor Bacalhôa. Empezamos con un Moscatel de Setúbal clásico. De color ámbar y muy perfumado. En nariz: pasas, higos secos, almendras, piel de naranja, incluso té, mieles y maderas. Envolvente. Gracias a la acidez no resultaba pesado. Terminamos la sesión matutina con Bacalhôa Moscatel Roxo (100% Moscatel Roxo), con una crianza de 8 años en barricas de roble. De color más oscuro que el anterior. Más intenso en aromas, azahar, pasas, frutos secos, miel. Suave y muy equilibrado. Un aperitivo excelente.
Retomamos las catas con los vinos de Porto, de la bodega Quevedo. El primero que catamos fue Porto Quevedo Rosé, un vino muy atractivo a la vista, de color cereza suave. Golosina en nariz, muy fácil de beber y perfecto como aperitivo. Pasamos a un Porto más convencional, el Porto Quevedo Colheita 1995, de color castaño con brillos anaranjados. Un tawny en toda regla. En nariz encontramos frutos secos, chocolates, cítricos y especias y madera. Final de café. Cerró nuestro paso por Porto el ruby Porto Quevedo Vintage 2007. De color rubí intenso. En nariz mostró frutas maduras y caramelos de violeta. Evoluciona en copa, más floral. Taninos presentes, muy agradables.
La cata de los vinos de Portugal de la primera edición del BIWM se terminó con los vinos de Madeira de Henriques and Henriques. Empezamos con Madeira Monte Seco 3 años, dorado claro, extra seco y fragante. Le siguió Madeira Bual 10 años. Profundo, acidez y dulzura, el paladar goloso y muy largo en el paladar y cerramos con Madeira Verdelho 15 años. Oro viejo, frutos secos e higos. Muy agradable.
Fira del Llibre i de la Verema
El sábado y domingo tuvo como epicentro la Fira del Llibre i la Verema de Benlloch y la celebración de los 30 años de Aula Vinícola. Entre otros actos, se reconoció a los galardonados durante los últimos años por esta institución con el premio de Bona Comunicació (Vicente Gandia, Segura Viudas y Dominio de la Vega) y al Digne del Vi, José Vicente Guillem. Asimismo, se entregó una palca al municipio de Benlloch como “Llogaret d’ensenyament vinícola”.
Además, la plaza del Mercat fue el escenario de la feria del libro, actuaciones musicales y de una fantástica cata popular de vinos de Benlloch y del resto de la provincia (con elaborados de las bodegas Mas de Rander, Castillo de la Duquesa, Magnanimus y el Mollet Vino y Cultura). Una cata popular en la que participaron más de 200 personas.
El alcalde de Benlloch, Àngel Ribés, aseguró que las expectativas iniciales se han superado. “Tenemos la sensación de que hemos dado un paso importante pasa asentar a nuestro municipio dentro del mapa vinícola”. Benlloch acoge en su término municipal a dos bodegas: Mas de Rander y Bodegas Castillo de la Duquesa y prácticamente una cuarta parte de la producción vinícola de la I.G.P. Vins de la Terra de Castelló (de 800.000 kg anuales) tiene su origen en los viñedos de Benlloch.


Tenga presente nuestras Condiciones de uso y si utiliza esta información recuerde citar siempre www.sevi.net y La Semana Vitivinícola como fuente.

0 Respuestas(s) a “Exitoso primer Encuentro Internacional del Vino de Benlloch (Castellón)”

Comentarios disponibles para usuarios registrados