El vino, la memoria, el futuro 1963-2013. La norma italiana sobre las DOC vitivinícolas cumple 50 años

 Publicado el Por Giuseppe Martelli (Comité Nacional del Vino de Italia, D.G. Assoenologi)

La necesidad de regular el sector vitivinícola y, en particular, la producción de vinos de calidad, típicos o vinculados al territorio, nació tras la Primera Guerra Mundial. Hasta entonces, la protección de estas producciones se confió a las normas generales. En 1920 el tema fue sometido al estudio de una Comisión Ministerial especial. En 1921, un grupo de diputados, encabezados por Arturo Marescalchi, enólogo, fundador en 1891 de la Asociación de Enotécnicos Italianos, antecesora de la Asociación Italiana de Enólogos y Enotécnicos (Assoenologi), presentó a la Cámara el primer proyecto de norma para la producción de "vinos típicos", que fue aprobada después de tres años con el Real Decreto de 7 de marzo de 1924 nº 497 titulado: “Disposiciones para la protección de los vinos típicos”, convertido en Ley el 18 de marzo de 1926 con el número 562. Esta medida fue mejorada por algunas normativas posteriores que fueron codificadas en 1930 y recopiladas en la Ley 1.164, promulgada el mismo año.
Como resultado de estas disposiciones surgieron también los primeros Consorcios de protección, como el del Moscato di Pantelleria, del Marsala, del Moscato d`Asti y del Asti Spumante. Para otros vinos, se delimitaron y reconocieron las respectivas zonas de producción. Caso del Orvieto, el Soave, de los vinos típicos del Alto Adige, para los de Castelli Romani, el Sansevero blanco y el Barbaresco. Esta primera aproximación hizo emerger varios problemas que hicieron necesaria la promulgación de otra ley, más amplia y afinada, aprobada en 1937 con el nº 1.266 sobre "Medidas para la viticultura y la producción vinícola” que incluía la “Disciplina de la producción y la comercialización de los vinos de calidad con origen determinado”.
Un vacío legal que duró 27 años
Por desgracia, esta medida no llegó a entrar en vigor nunca, al carecer de reglamentos de aplicación. Sin embargo hico no poco daños, visto que con su promulgación quedaba derogada la normativa de 1930. A partir de aquí la disolución de los consorcios de tutela, la anulación de los límites territoriales, etc. En la práctica, el sector volvió a las situaciones de partida y en 1937 Italia carecía de una legislación que tutelase los vinos típicos, de calidad o de origen determinado. Todo esto a pesar de la necesidad de proteger la imagen de los vinos italianos de cierto renombre ante las falsificaciones. No hubo conferencia ni congreso en los no se hiciera eco de esta exigencia y en los que no surgieran nuevas ideas sobre cómo organizar nuestro sector vitivinícola.
Este vacío abrió una amplia confrontación, que duró veintisiete años, que llevó a miles de discusiones, cientos de congresos y propuestas incontables. En este contexto tomó pie la convicción de que ya no era apropiado hablar de "vinos típicos" para evitar el peligro incluir entre estos también a los productores directos híbridos en general y al Clinton en particular que entonces en varias regiones era “el más típico de los vinos”. Se generaron muchas dudas también con el término “vino de calidad” (vino di pregio), considerado demasiado genérico y sin vinculación al territorio de producción. Tomó pie a continuación el concepto de primar “el origen” del vino.
La base de la legislación comunitaria
En 1957, con el Tratado de Roma, se habló entonces de “vinos con denominación de origen" y se sentaron las bases de una regulación europea del sector vitivinícola. Todo lo previsto en el Tratado de Roma encontró su validación oficial en la normativa comunitaria del 4 de abril de 1962. Aunque este documento no trataba solo del vino, tuvo un impacto fundamental en la renovación del sector. Fue, de hecho, la primera vez que se habló de “vinos con denominación de origen”, convertidos más tarde en "vinos de calidad producidos en regiones determinadas", es decir, V.c.p.r.d. y hoy D.O.P. (denominación de origen protegida). Además, sentó las bases de la configuración de la política vitivinícola comunitaria, ofreciendo ya entonces: el catastro vitícola, la declaración anual de producción y de existencias, la elaboración anual de un balance de las disponibilidades y de un presupuesto anual de disponibilidades y necesidades, así como el establecimiento de un Comité de gestión comunitaria para la aplicación de lo indicado anteriormente.
El histórico DPR 930/63
De ahí el compromiso del Gobierno italiano de promulgar rápidamente una normativa para vinos con denominación de origen, que se promulgó con el histórico DPR 930/63 de 12 de julio 1963, publicado en el Boletín Oficial nº 188, de 15 de julio de 1963, gracias al tesón y habilidad del senador Paolo Desana. El Comité Nacional para la tutela y mejora de las denominaciones de origen y de las indicaciones geográficas de los vinos, más conocido como Comité Nacional del Vino, quedó constituido un año después, más precisamente el 24 abril de 1964. Su primer presidente fue Giovanni dal Masso que después de dos años le entregó el bastón de mando al senador Paolo Desana. El articulado del del DPR 930 se volvió a redactar en 1992, de acuerdo con la Ley 164. Legislación que después de dieciocho años, principalmente por la entrada en vigor de la nueva Organización Común del Mercado vitivinícola (OCM del vino) fue modificada según el Decreto Legislativo 61/2010.
El Comité Nacional del Vino
El organismo del Ministerio de Agricultura, primero, y Política Agrícola, Alimentaria y Forestal, hoy, con funciones consultivas, propositivas y deliberativas sobre todos los vinos designados con una denominación geográfica ha sido y es el Comité nacional para la protección y la mejora de las denominaciones de origen y las indicaciones geográficas de los vinos, más conocido como Comité Nacional del Vino. Se creó el 24 de abril de 1964 sobre la base de lo establecido en el Decreto Presidencial 930/63, la norma más importante respecto a las denominaciones de origen de vinos italianos. Desde 1964 hasta hoy ha habido 11 Comités. El actual terminará su mandato en los primeros meses de 2015. Hasta 2007, la duración del mandato de cada comité era de cinco años, desde 2008 ha pasado a tres años. Antes los componentes eran reelegibles sin límites temporales, ahora pueden permanecer en el cargo por un máximo de dos mandatos.
Hasta al Comité anterior (2008/2011) los miembros del Comité oscilaban de 28 a 39, más el presidente. Con el Decreto Legislativo 61/2010 se ha reducido a 18 más el presidente. Desde el 1 de enero de 2012, los propósitos y tareas del Comité son los establecidos en el artículo 17 del Decreto nº 61/2010. En estos 50 años, los ministros de Agricultura han designado a ocho presidentes del Comité. El enólogo Giuseppe Martelli, actualmente en el cargo, por su segundo mandato. La primera denominación de origen reconocida por el Comité fue en 1966 la de Vernaccia di San Gimignano. Las primeras D.O.C.G.: Barolo, Brunello di Montalcino y Vino Nobile di Montepulciano se aprobaron simultáneamente con decreto de 1 de julio de 1980.
Traducción: Vicent Escamilla


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